El precio de una tienda online profesional depende sobre todo de tres cosas: el catálogo, las integraciones con tu operativa y cuánto hay que personalizar. Una tienda de treinta referencias sobre Shopify y un ecommerce de miles de productos conectado a un ERP no se parecen ni en coste ni en plazo. Lo útil es entender qué mueve el presupuesto para pedirlo bien y compararlo con criterio.
Qué mueve el precio
La plataforma marca el punto de partida y el modelo de coste: con WooCommerce el software es libre y pagas desarrollo y alojamiento; con Shopify pagas suscripción y apps. El catálogo suma trabajo según su complejidad: variantes, tarifas por cliente, idiomas, mercados. Las integraciones con ERP, CRM, logística o facturación suelen ser la partida más exigente, porque son ingeniería y no configuración. Y la experiencia de compra, en especial el checkout, influye tanto en el coste como en lo que luego vendes.
Una referencia de precio
El rango es amplio por una razón: no es lo mismo adaptar una tienda estándar que construir una con lógica B2B, varias tarifas y sincronización con el ERP. Desconfía de un precio cerrado que no haya preguntado por tu catálogo ni por tus sistemas.
Cuánto se tarda
Según el alcance, una tienda a medida suele estar operativa en 2 a 4 meses. Las integraciones y los catálogos grandes empujan hacia la parte alta; una tienda acotada sobre Shopify puede salir antes. Si vienes de otra plataforma, la migración necesita su propio plan para no perder posicionamiento.
Los costes que llegan después
Una tienda no es un pago único. Hay que contar con el alojamiento o la suscripción, las licencias de plugins o apps, el mantenimiento (actualizaciones, seguridad, rendimiento) y la evolución: mejoras, campañas, nuevas funcionalidades. Presupuestar solo el desarrollo inicial es la receta para llevarse un susto el segundo año.
Dónde no conviene recortar
En rendimiento, porque una tienda lenta vende menos y posiciona peor. En el checkout, porque es donde se pierde la venta. Y en la integración con el ERP, porque ahorrarla hoy significa pagar cada día horas de trabajo manual y errores de stock. Lo contamos en cómo conectar tu tienda online con el ERP.
Cómo pedir un presupuesto que sirva para comparar
Llega con lo esencial: cuántos productos y variantes tienes, qué sistemas hay que conectar, si vendes a particulares, a profesionales o a ambos, en qué mercados y qué picos de campaña esperas. Con eso, un proveedor serio te dará una horquilla realista antes de cualquier propuesta cerrada. Y compara lo mismo en todas las ofertas: alcance, integraciones, mantenimiento e infraestructura incluidos.
Si aún dudas de la plataforma, empieza por Shopify vs WooCommerce; si tu modelo es un marketplace con varios vendedores, el planteamiento cambia. Y si quieres una horquilla para tu caso, pídela en la página de desarrollo ecommerce a medida.